Lo declaro desde ya: cuando esté en el momento de construir mi casa campestre a la medida, lo haré con mis amigos de Arquiara. Este blog iba a ser un texto de marca con una clara intención de posicionamiento orgánico en Google. Pero ajusté la brújula y decidí escribir por que los directores del taller de diseño y construcción de Arquiara me conquistaron con su labor.
Cuando el trabajo es justo lo que te hace vibrar
Soy Pablo Moreno, encargado de la estrategia digital del Taller de Arquitectura Arquiara. El propósito inicial de este blog era redactarlo para abordar unas palabras claves en la categoría de construcción de casas campestres a la medida para que la marca siguiera su posicionamiento orgánico Google. Elegimos el tema, acordamos las entrevistas y todo iba muy bien hasta que se puso la primera pregunta sobre la mesa… La conversación empezó a fluir tan cercana y apasionante que la estructura formal se fue al traste.
En ese momento volví a sentir intensamente la esencia de esta marca y se me reveló por qué los clientes que eligen a Arquiara se sienten cómodos: se convierten en los amigos que te entienden y cuidan el sueño de construcción de tu casa campestre.
Lugar y fecha: Mall Indiana Alto de Las Palmas, una tarde de junio acompañada de café y almojábanas. A la mesa estamos Juan David Gómez, director del taller de diseño y Andrés Felipe León, director de construcción.
La madurez de Juan en el diseño y sus conceptos hacen contraste con su juventud. De hablar pausado y opinión aguda. Conversar con él es asumir el riesgo de encontrar aristas inesperadas, opiniones incómodas pero oportunas. Por su parte, Andrés León, recién llegado a Arquiara, es pragmático en su quehacer. Su misión es hacer que las cosas sucedan bajo los lineamientos técnicos de la construcción.
Viaje en el tiempo
Por una extraña casualidad, ese día encontré en una sala de espera la edición de octubre del año 2000 de la revista Architectural Digest. Cuando pedí que me la dieran, ni tuve que terminar la frase: con un “llévesala tranquilo que aquí nadie jamás la ha leído”, la empaqué en mi morral. Los contrastes de la vida, cuando la puse en la mesa, a Juan y a Andrés se les abrieron los ojos y aceleró el pulso.
Juan fue el primero en tomarla. Con el paso de cada hoja era un fluir de sensaciones: reír, asombrarse, intimar, acordar, discernir. Una conversación íntima con una publicación de 21 años.
Le pregunté a Juan cuál era el secreto de la buena arquitectura. Contundente: “Que todos los elementos se conjuguen para que se quede suspendida en el tiempo. La buena arquitectura no puede recaer en un estilo, debe desprenderse porque sino estaría destinada a una obsolescencia tarde o temprano. Igualmente debe tener su propio sello, su toque de autenticidad. Mira por ejemplo esto -dijo señalando una casa en Korea-, esta obra parece diseñada ayer, por sus líneas sobrias, su conjugación con materiales y paisajismo.”
En un descuido de Juan, Andrés tomó la revista, ya estaba esperando su turno hacía un rato. Abrió al azar y lo primero que vio fue una publicidad de un baño. Estalló en risa. “Qué cosa tan recargada, era la moda.” Pasó más páginas y su atención aterrizó en el techo de una casa en un refugio natural en Kenia. Un entretejido artesanal, prácticamente una filigrana. “Impresionante, esto es valiosísimo”, atinó Andrés y luego remató “La arquitectura debe ser lo más natural posible en cuanto su acabado. No debe forzarse en destacar, los materiales tienen su magia y ellos por si solos resaltan la belleza.”
Aforismos Arquiara
Un aforismo es una máxima que se propone como pauta de una ciencia o arte. La arquitectura es un artística, entonces me atrevo a proponer estos aforismos cuyos autores son Juan David y Andrés.
“¿Por qué es diferente construir con Arquiara?… porque antes que casas construimos confianza y transparencia con nuestros clientes.”
“Nuestra misión es impactar positivamente la vida de quienes habitarán nuestras casas.”
“En Arquiara no tenemos moldes. El cliente debe sentir libertad en la construcción, que responde a lo que desea. Pero no lo dejamos equivocarse: flexibilidad con criterio.”
“Evitamos caprichos arquitectónicos. Lo que diseñamos y construimos tiene una funcionalidad.”
“Más que contratistas en obra, tenemos aliados. Ya nos conocemos y respondemos los unos por los otros.”
“Construir es una pesadilla si no planeas. Por esto nos tomamos el tiempo necesario para dejar claro todo al principio.”
“El éxito en las casas a la medida radica en soltar el ego y aferrarse al criterio técnico.”
“El diseño fluye cuando entendemos, de buena forma, la intimidad cotidiana del cliente.”
El secreto
Al terminar nuestro encuentro me entero de que Andrés Restrepo, director de Arquiara, está en la oficina. Tengo la fortuna de conocerlo hace un par de años y de ser testigo de la evolución de su empresa y su marca. Me acerco a saludar antes de irme. “¿Qué más, cómo estás, por qué tan perdido?”… muchas preguntas en una sola. Andrés, no importa donde se encuentre, siempre te hace sentir en casa, ése es el secreto de un gran arquitecto.